viernes, 20 de mayo de 2016

PAISAJES
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Presagio
Pasaba por mi casa a la misma hora en distintos días. Solo un saludo de buenas noches nos ataba a su extraña personalidad. Era un perfecto desconocido pero lo sabíamos. Sin saber mucho de él, todos en el barrio decíamos que era comunista, y que se escondía de las autoridades por su condición de subversivo. 
Un día le pusieron una bomba en su casa y comprendimos lo delicado de la situación que afrontábamos los vecinos. La puerta voló en pedazos y la esposa salió con heridas en su cuerpo. El no se encontraba en casa como era su costumbre. 
Con el paso de los años comprendimos que ese solo había sido el inicio de la tormenta de sangre que se nos venía encima y los montones de tierra que caerían sobre los ochenta mil muertos del país.

Una noche
De noche no se veía nada. Pero sabíamos que era este el camino. Cuando llegamos hasta la casa nos dimos cuenta que el lugar era fantasmagórico. Habían árboles por todos lados y las lianas que desprendían los arboles nos caían encima causando espanto al contacto con sus hojas. Como pudimos, logramos llegar hasta la puerta de la cabaña. Sin llave de la puerta era casi imposible entrar así que Lucio decidió dar la vuelta y probar la cerradura del patio. No había nadie en la casa. Era un sitio funesto. De sillas avejentadas y telarañas en las paredes. Pero ocurrió algo que me hace recordar ahora, los muertos si caminan y hablan. Lucio si estaba allí, aunque muerto, caminaba y hablaba conmigo. Lucio ya no caminaba junto a mí al salir de la casa.

Del Silencio
No hay comparación con nadie en estas lides del silencio. 
El camino a la luz es un acto individual y misterioso.
Cada quien y cada cual se libera o se esclaviza.
En silencio, me he preguntado en cual de mis momentos logré llegar al ovulo de mi madre.
No soy un triunfador. No soy un ganador… Pero viéndolo bien, sí lo soy.
En silencio, observo he traído mi vida llena de aciertos. Y eso me da la certeza que todos estos eventos son actos individuales.
Desde que fui puesto en el ovario de mi madre, tuve que haber comprendido que estoy solo.
Y que eso es una hermosa manera que tiene la energía para a hacer que la especie se prolifere y alcance sus estados máximos de perfección.

Breves y Fugaces
☼ — Deseo afirmar que estos son actos individuales.

viernes, 6 de mayo de 2016




De “La casa de los claveles blancos”

"Caminar para encontrar el viento,
 caminar para saber de ustedes,
 saber si están muertos,
 saber si llegarán...”


Epitafio
Cuando se marchó, lo hizo sin lágrimas en sus ojos. Las había terminado todas estando a mi lado.
  Réquiem In Cantimpace Isabel Bruñí 1960 – 1988


La carta
Querida Isabel:
Sabes que pertenecí al mundo de los idiotas, y que para poder caminar por los senderos hirientes de la vida tuvimos que hacerlo con los pies descalzos.
Con el pasar del tiempo logré comprender que la soledad lo es todo cuando no tienes nada, que la equidad es distributiva y la igualdad comparativa, y eso es algo por lo que luché años tras años a la par de muchos compañeros que como yo, por largo tiempo vivieron engañados, creyendo ser la tabla salvadora de incontables humanos que al parecer eran afectados por las anomalías del sistema.
Entendía que luchaba para que todos los ciudadanos se convirtieran en pobres, no admitía ricos. Desdichado pensamiento el mío. Vaya revolución quería hacer.
Hubo un tiempo en que me creí tan importante como la bala que mató a Kennedy, y aunque no muchos lo notaron, dejé de ser efectivo para las luchas que los compañeros libraban basados en el principio aquel que decía: "el verdadero miedo que combatimos es: evitar el miedo a tener miedo". Valientes éramos.
También vienen a mi recuerdo algunos compañeros, como Adrián, nuestro comandante. Él era sabio, pero, no por lo que sabía, sino por saber todo lo que le faltaba por formarse. Cayó en combate como tú. Recuerdo a Jonás, el día que fue capturado; juntos habíamos elevado una plegaria a la energía absoluta, para que nos asistiera relativamente... resultó imposible volverle a ver. Y Roque, decía: "El elefante es el único animal que no puede saltar, es esa la razón por la cual no requiere zapatos tenis". Vaya chasco, en que momento lo contaba, estábamos a un paso de morir al fragor del combate.
Ahora, si bien es cierto que "los elefantes no usan zapatos de tenis por no poder dar saltos", ese no es mi caso, no los uso porque me faltan piernas, claro, además de dejar mis piernas en la guerra quedaron mis ilusiones y esperanzas, quedó toda mi adhesión por lo que yo llamaba "mi pueblo".
¡Y te perdí a ti! ¿Qué más me puede demandar la revolución, si con ella he perdido el amor de mi vida?, toda una ilusión truncada. Tú eras todo con lo que soñaba.
Luego de tu caída en combate, busco con insistencia la paz, pero reconozco mi error:
"Es descabellado el engaño, absurdo ser pacifista siendo un soldado, inadmisible ser pacifista siendo guerrillero".
Estoy harto de hipocresías y falsedades, es el tiempo de partir y buscar en ti, nuevamente la luz que siempre me proveíste, ayer, hoy y siempre.
Hasta la victoria siempre, mi amor.



Breves y Fugaces
☼—Esta anomia —definición de un estado de desorganización social, o lo que es la mismo, incongruencia de las normas sociales—, no la corrige la novela, la filosofía, ni la poesía misma…ni la educación universitaria, ni cualquier miembro del estado o gobierno, llámese, policía,  Rudolph Giuliani, Robocop, partido político en el poder o no… Ni la Selecta Cuscatleca con las sectas religiosas a la portería.
☼—Si dios creó a los humanos a su imagen y semejanza, está claro que no es de confiar.
☼—En el país de los diminutos, los ciudadanos guiados por su rey se fueron a la guerra. Consideraban que por ser dueños de la verdad eran libres, libres para esclavizar a otros. También consideraban que la comodidad era sinónimo de felicidad. Pregonaban a los cuatro vientos que la ritualidad era sinónimo de espiritualidad.

☼—El país de los diminutos aún existe y vive.